viernes, abril 15, 2005

Lluvia de mierda

Hace dos días que llueve, y hace dos días que me estoy mojando hasta el ojete. Yo soy de los que piensan "¿Por qué tanto escándalo por la lluvia, si el agua no hace mal?".
Pero ya me cansé.
Hoy tuve que venir a laburar con las zapatillas amarillas, y un pantalón medio agujereado, porque las zapatillas negras y los dos que tengo para laburar, están empapados.

Ayer, sin ir más lejos. Logré pasar las cuatro cuadras que tengo desde el colectivo a mi casa, sin mojarme las zapatillas, y cuando llego a la puerta... ¡PLAF! Piso un puto charco y sentí ese frío de mierda en los pies, señal de que las medias estaban mojadas. Que mala suerte.

Ahora viene el problema que siempre me atrae la lluvia. Yo no uso paraguas. "¿Y eso por qué?" Se preguntaría un lector avispado. Por que si alguna vez tuve un ideal, una norma en mi vida, es esta, los machos no usamos paraguas.
Esta filosofía me trajo muchas complicaciones con mi novia, por ejemplo, que siempre que me voy de su casa me hincha los huevos con que me lleve un paraguas. Pero yo, firme en mis convicciones, no pienso usar ese instrumento tan afeminante, que insulta mi masculinidad.

Así que, espero que pare de llover, porque el mal humor que me va a hacer agarrar esta lluvia hija de mil putas, será gigantezco. Tanto que soy capaz de tomarme un te con limón.

He dicho.