lunes, abril 11, 2005

Juguemos con el Sol, juguemos con la Luna

Esta obra la fui a ver el pasado sábado 2 de abril, con mis amigos. Para empezar les cuento que es una obra infantil, muy entretenida. Acá está la sinopsis, y abajo de todo, la dirección para que la vean:

“Juguemos con el Sol, juguemos con la Luna” es una obra teatral que recrea, con algunas variaciones, el mito Maya fundamental, el origen del Sol y de la Luna descripto en el Popol Vuh. En esta ocasión se trata de las peripecias que deben correr los dos jóvenes, Junajup e Ixbalanqué, para vencer, en un juego de pelota, a los dioses del inframundo y así recuperar el honor de sus antepasados y la libertad para jugar que aparece amenazada, en principio, por éstos. Con la ayuda de la Abuela, la Madre y de los seres más pequeños de la naturaleza, los dos jóvenes vencen a las trampas de Juncamé, jefe de los dioses malvados. Su valor y astucia, pero sobre todo su decisión y persistencia, se ven recompensados con la transformación de los jóvenes en el Sol y la Luna respectivamente.
El autor, Roberto Uriona, es uno de los fundadores de Diablomundo, verdadera leyenda en el movimiento teatral nacional y popular y ha mostrado su trabajo a lo largo de su extensa trayectoria por las geografías de Nuestra América, EE.UU. y Europa.
La puesta en escena, apoyada en el trabajo de los actores, despliega en la totalidad de la sala recursos como figuras acrobáticas, telas aéreas, zancos, canciones en vivo, además de la gran cantidad de personajes que desarrollan los siete actores en escena.
“Juguemos con el Sol, juguemos con la Luna” envuelve al público invitándolo a participar activamente en esta fabulosa leyenda y busca cautivar la atención y la sensibilidad del público infantil.
Lo primero que uno puede pensar de una obra infantil, es que puede llegar a ser bastante simple, y escasa de contenido. Pero nada está mas lejos de la verdad. Dura más de una hora, y el resultado se ve reflejado en la sonrisa de los niños.

El Sol y la Luna.


Algo que me llamó particularmente la atención, es el dinamismo de la obra (No sé si dinamismo es lo correcto, pero suena a que sé de teatro). Los actores se pasean por la sala, cautivando la atención de los espectadores, tanto grandes como chicos. Esto es algo que, según mi opinión, es ideal en una obra infantil. Los niños saltaban sobre las butacas, gritaban, y se los notaba exaltados y gritando como unos hijos de puta, pendejos de mierda que no me dejaron ver un carajo... ¿por qué no aprovechamos que están todos juntos y los cagamos un poco a palo? Pero bueno, la obra cumple su función con creces, entretenerlos un poquito, aunque parezca imposible.

Durante el partido de pelota, que se realiza entre medio del público, lo chicos pueden participar acercándole la pelota a los jóvenes héroes, o aléjandola del malvado dios Juncamé. Esto es hermoso para los pendejitos, el abucheo es constante, y los gritos de alientos para Ixbalanqué y Junajup, son estruendosos. Todos saltando y divirtiéndose.

Mención a parte y especial por el mérito del músico y cantante. Durante la obra podemos disfrutar de la deliciosa demostración. Toda ella con el estilo autóctono de los mayas, ambientándonos en el aura de la obra y atrápandonos en toda esa mística extraña. El flaco tocó 6 o 7 instrumentos, y no paró ni un minuto. ¡Incluso cantó!
La función es a la gorra, lo que NO QUIERE DECIR GRATIS. Sinceramente, recomendable.

¡Maldito Juncamé!


Mensajero: Carolina Abeijón
Abuela madre: Florencia Alvarez
Abuela: Valentina Brodsky
Música: Pedro Donnerstag
Juncamé: Leonel Keriluk
Junajup: Maxi Mariani
Ixbalanqué: Gabriela Matz
Ratona sabia: Margarita Vignale
Dirección: Carlos Scappatura

Los integrantes:

Somos un grupo de jóvenes con muchas ganas de hacer lo que amamos. Y eso es actuar. Desde muy chicos estamos estudiando teatro y es este el proyecto que elegimos para lanzarnos en nuestra carrera profesional, con el deseo de poder llegar a ser del teatro nuestro trabajo.
Sin embargo, no solo buscamos actuar. También queremos aprovechar el ámbito teatral como un espacio donde desde el arte y la creatividad podamos movilizar a nuestro público. Poder transmitir cosas que sentimos, pensamos y deseamos.
En este emprendimiento no estamos solos. Contamos con el apoyo de la Sala Alberdi y su director, Daniel Donato, además de estar trabajando junto a talentosos estudiantes y profesionales en las áreas de escenografía, vestuario, musicalización y utilería. Y principalmente elegimos para dar nuestros primeros pasos a un talentoso director, Carlos Scapattura, quien cuenta con una gran experiencia en la dirección y producción de obras infantiles. Pero lo que es más importante, es alguien que comparte todos nuestros sentimientos y anhelos con respecto al teatro y con quien nos une un lazo de admiración y afecto.
Donde:
En La Sala Alberdi, todos los sábados a las 18:00 Hs.
Sarmiento 1551, 6to piso (1042) Buenos Aires
Centro Cultural General San Martín
4373-8367 Fax 4374-1251/59 int. 278
salaalberdi@vol.com.ar